La parábola del colibrí te dará una enseñanza que no olvidarás



Esta linda parábola, nos enseña la importancia del trabajo en equipo. Nos señala que con un poco de colaboración de cada uno podemos hacer cosas grandiosas.


Cuando una persona te ofrezca su ayuda, no la desprecies, porque en conjunto lograran grandes. Una gota de agua que lleve cada uno llena un vaso y un vaso lleno le quita la sed a aquel que se deshidrata.


Disfruta de esta linda enseñanza de la mano de este hermoso pájaro, el colibrí!!


En un bosque muy grande y antiguo convivían muchos animales. Esta selva era un lugar plácido, tupido de árboles centenarios y abundante alimento por doquier.


Era un gran sitio para vivir. Debido a la ubicación geográfica del bosque existían dos estaciones climáticas: verano e invierno. Y en este bosque los animales empezaban a sentir la incomodidad por el calor sofocante que hacía debido al intenso verano en aquel momento.


Para este tiempo escaseaba mucho el agua; la falta de agua estaba creando un ambiente desesperado para la selva y sus habitantes… Sin embargo aún faltaba un suceso más en aquel bosque…


Aquel día hubo un gran incendio en la selva, el fuego se extendía a grandes chispazos a través de los árboles, mientras tanto, todos los animales huían despavoridos…


En mitad de la confusión, un pequeño colibrí empezó a volar en dirección contraria a todos los demás.


Los leones, jirafas, elefantes, ciervos, venados,… todos muy asombrados miraban al pequeño y débil colibrí, pensando en qué hacía yendo directo hacia el fuego.


Finalmente uno de los animales, que no podía creer que el colibrí hiciera toda aquella locura le preguntó: “¿a dónde vas? ¿Estás loco? ¿Qué pasa contigo? Tenemos que huir del fuego inmediatamente”.


El colibrí, un poco palpitante por el calor del fuego, le contestó: “¿recuerdan que en medio de la selva hay un lago?, pues voy volando a toda prisa, recojo un poco de agua en mi pico y vuelvo para ayudar a apagar el incendio”; asombrado, el León, quien entró a la conversación, solo logró decir: “Estás loco, no servirá en absoluto, tú solo no podrás apagarlo”, el colibrí, en un tono tan seguro como resuelto, respondió:


“Es posible, ¡es posible!, solo estoy cumpliendo con mi parte”


Y continuó, de nuevo, su vuelo hacia el lago…



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